El amor en 52 definiciones

amaresArdua empresa, pero lograda, la de ponerse a definir qué es el amor. Ésa ha sido la tarea que se impuso el sacerdote francés Marc Vaillot, y que ahora tenemos en las manos en forma de libro. Sus estudios teológicos, filosóficos y literarios, así como unos encuentros con hombres y mujeres de toda edad y condición, son la base de este librito de 174 páginas con un formato poco convencional (19 cm. de alto por 12 de ancho) y no muy manejable, salvo que uno lo lea subrayando lo que le interesa y pegando papelitos, tiritas de papel plastificadas, en las hojas donde luego se desea volver y reafirmar lo que se va añadiendo. Porque esto es como un examen donde te piden que por cada capítulo des una definición distinta a la misma pregunta, completando la expresión “Amar es…”, con una obsesión de autor que sólo desvela al escribir el epílogo: “Vivir de amor, ¡siempre!” Ni qué decir tiene que la palabra amor produce empacho, pero eso hay que asumirlo cuando aquí no hay otro argumento. Y es que, como afirma el autor en no sabemos ya qué página de las últimas: “el jardín del amor existe cuando todos los elementos que lo componen está unidos; la mala hierba más pequeña es suficiente para estropearlo.” Sirva de aviso para navegantes con traje de buzo: este mar se llama amor, y uno suele salir de este baño reconfortado.
Que nadie vaya a creer que lo amoroso o amatorio es lo pasional y tierno, que sí que lo es, pero no se puede uno quedar en amoríos que nublan la mente y nos convierten en seres inútiles y bobos. Es justo todo lo contrario. Vayamos a uno de los tropecientos post utilizados y allí nos encontraremos con la enunciación siguiente: “El amor es liberador por dentro e irradia por fuera”, esto ya merece detenerse y pensar. Pero no es suficiente, pues a continuación se nos dice que el amor no sabe más que amar, puesto que “el amor, o crece o muere”. No parece que se equivocara mucho Balzac al afirmar: “El amor que no aumenta día a día es una pasión miserable”. ¿Es un sentimiento, es una pasión, es un estado de gracia, es un gusano? Pues un poco de todo, pero especialmente es algo vivo que llama y contesta, que arrastra y se detiene temporalmente, que exige con auténticas dotes de mando. Víctor Hugo lo había escrito así: “Nada es suficiente para el amor. Tenemos felicidad, queremos el paraíso; tenemos el paraíso, queremos el cielo”. Una de las expresiones más luminosas de la literatura universal dice: “Donde no hay amor, pon amor y cosecharás amor” (San Juan de la Cruz). Hay amor en la vida cuando hablan miradas, gestos y perdones sin parar.

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